Del 20 al 25 de agosto, los niños, jóvenes y monitores de las parroquias de La Rambla – Montalbán han celebrado el tradicional campamento de verano en el Albergue Cristo Rey de Villanueva de Córdoba.
Han sido días llenos de alegría, convivencia y, sobre todo, de encuentro con el Señor, donde todos han podido crecer en la fe y compartirla como una auténtica familia.
Carmen, una de las acampadas, compartía que para ella este campamento refleja las palabras de Jesús: “Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el Reino de los Cielos”. Explicaba que en este entorno se siente útil, como instrumento de Dios, porque no solo crece en la fe, sino que también ayuda a que otros jóvenes se acerquen a Él. Destacaba además la entrega de los monitores, siempre disponibles con cariño y cercanía, y el papel fundamental de los niños, que con su inocencia recuerdan la importancia de vivir la fe con sencillez. “Aquí me voy con el corazón lleno y con ganas de seguir compartiendo esta fe que nos hace familia”, concluía.
Por su parte, Ester, monitora, afirmaba que en estos días el Señor se había hecho presente en cada risa, en cada palabra y en cada niño. Señalaba que había sido un tiempo de aprendizaje mutuo, donde reinaba la confianza y el deseo de crecer juntos. Durante una oración íntima ante el Santísimo, sentía que Dios la sostenía y le daba la fortaleza necesaria para acompañar a los más pequeños en su camino de fe. Recordaba unas palabras que la marcaron: “Si tenemos a Dios cerca, no debemos tener ni miedo ni vergüenza en hacer las cosas”.
Ambos testimonios reflejan lo vivido en este campamento: un encuentro verdadero con Dios, donde todos han descubierto que cuanto más amor se da, más se recibe, y que los planes de Dios siempre son perfectos.
Con el corazón agradecido, los participantes regresan a casa con la certeza de haber vivido unos días únicos y con el deseo de seguir caminando juntos en la fe.











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