Del 1 al 6 de agosto, en la Casa Hermandad de Lucena en El Rocío, se celebró el campamento conjunto de Almodóvar del Río, Posadas y La Victoria. Una semana intensa de fe, amistad y entrega, en la que niños, monitores y párrocos compartieron momentos que dejan huella.

Susana, voluntaria de cocina, destaca la alegría de reencontrarse y conocer caras nuevas, sintiéndose “madre” de acampados y monitores. Agradece a Dios, a los párrocos y a todo el equipo por permitirle formar parte un año más de esta gran familia, a pesar del cansancio, con el corazón lleno y un paso más cerca del Señor.

Antonio Eslava, monitor, vive con gratitud sus primeros campamentos con estos pueblos. Considera un regalo acompañar a los niños y compartir con ellos el mayor don: la fe. Reconoce que, aunque fueron a dar, recibieron mucho más, comprobando que la Iglesia está viva, joven y llena de esperanza.

Ambos coinciden en que Gaudium es mucho más que un nombre: es una labor de evangelización que transforma vidas y une corazones.