Este verano ha sido un verdadero regalo para la Escuela Diocesana Gaudium y para todas las parroquias que confiaron en nuestra propuesta educativa y pastoral.
En total, 39 parroquias se unieron a la experiencia de campamentos, logrando que durante los meses de verano pasaran por ellos unos 1.700 niños y niñas, acompañados por 400 monitores que, con entrega y alegría, hicieron posible esta vivencia. Todo ello estuvo coordinado gracias al trabajo y la dedicación de 21 coordinadores de la Escuela Diocesana Gaudium, que cuidaron cada detalle para que la experiencia fuese segura, formativa y profundamente enriquecedora.
Los campamentos no solo fueron un espacio de juegos, talleres y dinámicas, sino sobre todo un lugar de encuentro con los demás y con Dios, donde los niños y jóvenes pudieron crecer en valores, amistad y fe.
📣 Testimonios
👦 Rafa, acampado:
“Es imposible describir todo lo que hemos vivido. Este año algo cambió… quizás porque hemos crecido. Pero la intención de Dios sigue siendo la misma: acercarnos más a Él. Estos campamentos ya son mi casa.”
🙋♂️ Alfonso, monitor:
“Llegué con muchas dudas, sin haber participado antes como acampado. Pero pronto comprendí la grandeza de este campamento: el compañerismo entre monitores, el trabajo silencioso del equipo de cocina, la vocación del equipo coordinador, y sobre todo, la fe viva de los niños. Fue el año de mis primeras veces: primera catequesis, primera velada, primer Adoremus, primera Eucaristía frente a la Virgen del Rocío… Momentos que nunca olvidaré.”
🙋♀️ María Cardoso, coordinadora de la Escuela Gaudium:
“Este año formar parte del equipo Gaudium ha sido para mí un verdadero regalo del Señor. Desde el primer día me sentí acogida como en casa, como parte de una gran familia en la que cada uno aporta lo mejor de sí mismo. No es solo un equipo, es una familia que se une, hombro con hombro, para trabajar con entrega, cariño y alegría en cada campamento, siempre pensando en los niños y en cómo hacer que vivan una experiencia única y siempre cerca del Señor.
He podido comprobar cómo cada compañero se implica al máximo, dando el 100%, y cómo en cada sonrisa, en cada gesto de servicio, se refleja el amor y la fe que compartimos. Me voy con el corazón lleno, agradecida por la oportunidad de poner mi granito de arena y por haber aprendido tanto de todos y cada uno de ellos.
Y me despido pidiéndole al Señor solo una cosa: que los buenos corazones se sigan encontrando, una y otra vez, donde Él quiera que estemos. Y dándole las gracias por formar parte de esta gran familia.”
🙋♂️ Jaime, coordinador de la Escuela Gaudium:
“Ha sido una experiencia muy gratificante, porque es el verdadero ejemplo de ser instrumentos para llevar a Dios a los más jóvenes. Gaudium te brinda la oportunidad de vivir experiencias y momentos inolvidables teniendo a Dios en el centro.”
🙏 Un agradecimiento muy especial a todos los sacerdotes que entregaron su tiempo durante estos días de campamento. Con su cercanía, su disponibilidad y su acompañamiento espiritual, nos han ayudado a vivir más profundamente nuestra fe y a estar cada día un poco más cerca del Señor.
Gracias a todos los que lo habéis hecho posible: parroquias, sacerdotes, coordinadores, monitores, familias, y especialmente a los niños, protagonistas de esta aventura.





















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